Yamid Amat, “No me voy a retirar nunca”
Por Mauricio Rodríguez
El hombre que revolucionó la radio y marcó un estilo en el arte de entrevistar, dice que uribe repetirá, que el mejor medio es la radio y que se enorgullece de haber descubierto a Julito, a Arizmendi y a Gossaín. (Publica Cromos)
Desde que comenzó su carrera en los medios como comentarista en Radio Monserrate, en los años 60, José Yamid Amat Ruiz no ha dejado de ser reportero. Sus días durante los más de 30 años ininterrumpidos en la radio se le han ido reinventándose. Creó formatos nuevos, fue el padre de las emisiones en vivo, deleitaba con exclusivas a sus oyentes, formó varias generaciones de periodistas y montó una plantilla de corresponsales en las principales capitales del mundo. Sacó a la radio colombiana de la provincia y conquistó los primeros premios internacionales.
No contento con revolucionar la radio, en 1992 creó con otros periodistas el noticiero de televisión CM&. Con las piernas de Viena Ruiz gestó la primera sección de “secretos” que sería replicada luego por los canales privados, cambió formatos y hasta cumplió su sueño de tener una emisora de noticias 24 horas, R@dionet. Su idea terminó en quiebra y volvió a Caracol, pero a dirigir el noticiero de TV. En 2002 volvió a CM& donde sigue creando secciones, buscando caras nuevas y la codiciada noticia de todos los días.
He aquí lo más interesante: entrevistar al mejor entrevistador. Vamos al grano.
¿Cómo ve la situación actual de Colombia?
Me preocupa la muy mala relación del presidente Uribe con el Poder Judicial. Es inconveniente el tono agresivo que emplean ambos. Y preferiría que se regrese a la práctica de que los magistrados expresen sus puntos de vista exclusivamente a través de sus sentencias. Pero no creo que las Cortes estén politizadas o infiltradas por agentes nocivos. Lo que sucede es que, a veces, algunos jueces padecen del síndrome del enamoramiento de sus procesos, que los obsesiona para sacarlos adelante sin considerar las circunstancias, los atenuantes y posibles errores en sus análisis.
¿Qué opina de la coyuntura económica?
La economía no va tan mal como predican ciertas aves de mal agüero. Tengo una buena opinión del ministro de Hacienda –Óscar Iván Zuluaga– porque es práctico, corrige sus errores y tiene valor a la hora de tomar decisiones difíciles.
No me gusta la polémica del Primer Mandatario con el Banco de la República. Creo que el Banco Central tiene la razón al elevar las tasas de interés para combatir la inflación, porque, aunque eso sea doloroso a corto plazo, es lo mejor a mediano y a largo plazos.
¿Y la situación social?
Todavía hay demasiada pobreza en el país. Y noto un aumento de la desigualdad. Pero lo que más me angustia es la dura realidad de los desplazados. Somos el segundo país del mundo que sufre este terrible fenómeno y no veo que a su solución se le esté dando la prioridad que amerita.
¿El orden público?
Ha habido un cambio radical –para bien– en los últimos seis años. La grave amenaza de la guerrilla de tomarse el poder desapareció por obra del Gobierno y de las Fuerzas Armadas. Y el paramilitarismo como organización se eliminó. Todo esto hay que reconocérselo sin reservas al presidente Uribe.
Hablemos de política. ¿Cree que Uribe buscará su nueva elección en el 2010?
Le creo al Presidente cuando dice que quiere volverse alcalde de un pueblo, por ejemplo, Bolombolo. Pero como ex presidente seguirá ejerciendo un poder inmenso sobre todo el país, dada su impresionante popularidad. Y pienso que regresará a gobernar a Colombia del 2014 al 2022 –dos períodos–.
Entonces, ¿a quiénes ve como los más opcionados sucesores de Uribe?
En este orden: a Juan Manuel Santos, Noemí Sanín y Germán Vargas Lleras. Pero si el uribismo no se une en torno a un candidato único, estoy seguro de que el presidente Uribe sí se lanza de nuevo.
Lucho Garzón podría terminar siendo el candidato de una coalición integrada por algunos seguidores del Partido Liberal e, incluso, del Conservador, por Mockus y Fajardo. Pero sobre la participación en esta alianza de Fajardo tengo mis dudas, porque lo noto a veces más cerca de Uribe, por cuenta de su gran amistad con doña Lina Moreno.
***
Yamid nunca acepta un no por respuesta. Cada vez que interroga a uno de sus periodistas en el consejo de redacción de CM&, no para de increpar y de presionar hasta que consigue que el personaje que quiere tener en la edición de esa noche, acepte dar la entrevista. No importa si es un ministro, el presidente de una compañía o un ex presidente. Nadie se niega ante este monstruo del periodismo que está próximo a cumplir 67 años. Cambio de tercio, conversemos sobre periodismo.
***
¿Ha progresado o retrocedido en su calidad en los últimos años?
Ha venido avanzando constantemente desde cuando logró superar los años negros de la violencia y la dictadura de Rojas Pinilla. Hoy en día, el periodismo colombiano es libre e independiente. Y gracias a los avances tecnológicos –en especial internet– es cada día mejor.
¿Qué opina de los dos grandes diarios nacionales?
Me gusta que en El Tiempo la información sea sagrada; no tiene un sesgo político. Y me alegra que haya resucitado El Espectador como diario. Debe mejorar su titulación, pero el contenido de su edición dominical es un homenaje a la inteligencia.
¿Cómo ve el futuro del tercer canal de televisión? (CM& es parte de una empresa aspirante a esa licencia, junto con Prisa y el Grupo Nacional de Medios.)
Será muy difícil competirles a RCN y Caracol. Pero CM& ha demostrado que sí se puede. Sea quien sea el ganador de esa licencia, tiene que irrumpir con gran fuerza creativa.
En mi opinión, hay espacio para dos canales adicionales (hay muchos países, incluso similares a Colombia, que tienen más de cuatro canales privados). Creo que hay pauta publicitaria suficiente para hacer también viable financieramente estos dos nuevos canales. Además, pienso que Colombia tiene que embarcarse ya en la televisión digital con una red digital.
¿Qué opina de los periodistas jóvenes?
Lo bueno: son más especializados, lo cual hace que traten los temas con mayor rigor. Pero un buen periodista debe tener la versatilidad para cubrir temas diversos, sin ser un experto en ninguno de ellos.
Lo malo: a veces se enamoran de su fuente y pierden la sana distancia que siempre se debe conservar.
¿Qué consejo les da?
Que comprendan que el arte de preguntar es el arte de escuchar. En vez de pensar en su siguiente pregunta, los periodistas deben escuchar con gran atención las respuestas, porque de ahí surgen las mejores preguntas. Y cuando vayan a hacer una entrevista lleven una sola pregunta y escuchen con sumo cuidado para encontrar puntos interesantes que les permitan seguir interrogando.
¿Está cubriendo bien a Colombia la prensa internacional?
El karma de nuestro país en el exterior sigue siendo la droga. Es muy injusta esa imagen que tenemos de ser una nación de narcotraficantes, percepción que empeora día tras día. La verdadera culpa de la droga la tienen Estados Unidos y Europa, donde están sus consumidores.
Colombia saldrá del grave lío del narcotráfico cuando terminen de inventarse las drogas sintéticas y se produzcan en otros países. La Guajira se libró de la marihuana cuando California legalizó los cultivos personales de esa yerba.
¿Quién es su periodista preferido?
William Leymegie, director y conductor de un magazín de televisión que se llama Telematin, del canal francés TF1. Sabe de todo, hace excelentes preguntas, es ágil y entretenido, domina el medio, se expresa muy bien. Es un periodista integral.
Usted ha sido periodista de radio, periódicos, revistas y televisión. ¿Cuál medio prefiere?
La radio. Porque la radio es imaginación, y eso me encanta. La visión acaba con la imaginación; por eso prefiero la radio sobre la televisión. Le doy un ejemplo: usted oye la voz de una mujer y se la imagina; la ve y ya no puede imaginársela.
De mi trabajo en la radio me siento muy orgulloso de haber descubierto a Julio Sánchez Cristo, a Darío Arizmendi y a Juan Gossaín, y de haberles enseñado algunas cosas.
***
Después de que su padre palestino entrara a Colombia huyendo de la guerra, Yamid nació en Bogotá, fue al colegio en Tunja y luego intentó estudiar Ingeniería Química, pero las necesidades económicas de su familia lo obligaron a salirse y terminó siendo reportero por necesidad. Tal vez por eso insiste en que el mejor periodista es aquel que se apasiona por el oficio. Y eso es lo que les exige a sus pupilos cada vez que recorre la mesa de trabajo de izquierda a derecha pidiendo los temas del día. Reparte regaños y aconseja como padre protector. Lo mejor de verlo trabajar es percibir su olfato para encontrar la noticia, descubrir el personaje, dar en el clavo. Por eso sigue vigente y es el único director de noticiero que trabaja como reportero: todos los días hace Pregunta Yamid y los domingos publica su entrevista en El Tiempo.
***
¿Cuáles han sido sus mejores entrevistas?
Con la reina Noor de Jordania, con Margaret Thatcher, con Yasser Arafat y con Fidel Castro (en su oficina tiene fotos de él con los últimos dos).
Castro es un gran comunicador: habla en voz baja para que uno lo escuche con más atención, usa muy bien los silencios: deja que pasen 4 ó 5 segundos sin hablar para que su última afirmación cale más. Y me tocó presenciar una conversación con un empresario textil colombiano en la que Fidel sabía más del sector económico de nuestro país que el propio hombre de negocios.
¿Cuál ha sido la entrevista que más lo ha impactado?
El día que cayó Somoza en Nicaragua llamé al Palacio Presidencial y me contestó un sargento. Me dijo que no había nadie. Le pregunté que si era somocista. Me respondió que había sido somocista, pero que a partir de ese día era
sandinista. Y se justificó así –en palabras suyas–: “¿Qué quiere que haga…? Tengo esposa y cuatro hijos...”.
¿Quién ha sido más difícil de entrevistar?
El presidente Uribe es muy difícil. Porque no responde lo que uno le pregunta sino lo que él quiere decir. Además, se pone bravo. Y no permite interrupciones.
Pero el más difícil fue Jaime Garzón, por su gran ingenio e inteligencia superior. Él era muy talentoso para preguntar, pero no le gustaba responder. Se refugiaba en su gran humor para contestar con una broma que evadía la pregunta. Colombia nunca se repondrá de su muy triste y vergonzosa pérdida.
¿Quiénes han sido buenos entrevistados?
Por su sagacidad, audacia y velocidad mental le doy como ejemplos a Lucho Garzón, Rudy Hommes y el ‘Bolillo’ Gómez.
¿El personaje entrevistado que más lo ha conmovido?
Sonia Verswyvel, quien perdió sus dos piernas en el atentado de El Nogal. Impresionante su amor por la vida y por la gente. No se queja de nada, no expresa rabia, no se lamenta de su sufrimiento. Lucha con valor y perseverancia para que la sociedad entienda las necesidades de los discapacitados. Y está logrando buenos resultados.
¿Cuál ha sido su mayor embarrada?
Cuando trabajaba en el periódico El Bogotano llegó un cable que anunciaba un maremoto en Chile. Y monté la noticia usando el sistema offset. Pero luego llegó una corrección: el desastre –un temblor– había sido en Bolivia. Por descuido en asuntos técnicos, cambié sólo el país. Y la noticia que salió impresa fue ‘Maremoto en Bolivia’, lo cual, obviamente, me convirtió en el hazmerreír de los lectores y de los colegas.
¿Cuál de sus entrevistas produjo el mayor impacto?
La que le hice al ex ministro de Defensa Fernando Botero Zea, cuando estaba preso en el Cantón Norte de Bogotá. Al preguntarle si el presidente Samper sabía lo de la infiltración de los dineros del narcotráfico en su campaña, me respondió que sí sabía. Luego le pregunté si él –Botero Zea– sabía de esa infiltración. Y me contestó que no. Entonces le pregunté: ¿usted cómo sabía que Samper sabía, si usted no sabía? El ex ministro, visiblemente perplejo, tartamudeó una respuesta nada convincente. Y eso le permitió a Samper aferrarse al poder, porque generó serias dudas sobre la credibilidad de Botero Zea.
¿Alguna otra entrevista memorable?
Otra entrevista que recuerdo mucho fue la que le hice con Mauricio Gómez a Roberto Soto Prieto en Viena, acusado de haberle robado al Banco de la República 13 millones de dólares. Porque quedó muy claro que sí hurtó ese dinero.
En relación con ese caso, vale la pena contar la siguiente historia. En 1985, un español de apellido Cebollero y Campo, socio de Soto Prieto, detenido en La Picota en el pabellón donde estaban varios narcos con quienes conversaba, le dijo a su abogado, Yesid Reyes (hijo del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alfonso Reyes Echandía), que le recomendaba mucho a su padre que se fuera de vacaciones. Yesid le contó esto a su padre, pero este no le prestó atención oportunamente (sólo después, luego de mucha insistencia de su hijo compró unos pasajes para viajar a mediados de noviembre). Y lamentablemente ocurrió la toma del Palacio de Justicia el 7 de noviembre, en la que murió Reyes Echandía. Lo cual me demostró que esa toma hecha por la guerrilla del M-19 sí fue financiada por los narcotraficantes.
¿Cuándo se va a retirar?
Nunca. Haré periodismo hasta el último día de mi vida; eso es lo que más me gusta. A veces me ofusco y me estreso, pero se me pasa en 30 segundos y disfruto mucho lo que hago.
¿Cómo quiere ser recordado?
Como el periodista que cambió la radio en Colombia y como un innovador en la televisión. Y quiero quedar en la memoria de la gente como un reportero, no como un director de medios, porque la gran pasión de mi vida ha sido la reportería.
Mauricio, antes de terminar esta entrevista, ¿le puedo hacer una pregunta con su compromiso de que la publica? Si gano la licitación del tercer canal privado de televisión, ¿trabajamos juntos en ese proyecto?
| Adjunto | Tamaño |
|---|---|
| yamid.jpg | 2.76 KB |
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
